LA TUMBA 10 DE HUITZO, OAXACA.
Por el prof. Javier Tovar
Recién se ha dado a conocer la noticia de un hallazgo de mucha importancia en Oaxaca México, específicamente localizada en los Valles Centrales de Oaxaca, en Huitzo. El acontecimiento ha causado tanto revuelo que hasta la presidenta de México ha dado a conocer el hallazgo, diciendo que es el descubrimiento arqueológico más importante de la última década.
Este hecho constituye uno de los descubrimientos más relevantes para el estudio de la iconografía funeraria zapoteca del periodo Clásico Tardío, estamos hablando del año 600 después de Cristo.
Una tumba tiene muchos significados que nos sonarán familiares.
Explicaré brevemente las 4 figuras a las que tengo acceso en este momento y espero que sea atractivo para ustedes.
FOTO 1. MASCARÓN DE BÚHO (dintel principal)
Lo que se observa es un rostro frontal, ojos grandes, pico curvo descendente, elementos laterales simétricos una arquitectura escalonada.
Se halla un búho que en la tradición zapoteca significa noche y muerte, también significa vigilancia en el paso a otro mundo.
Los ojos grandes son porque aún en la oscuridad puede ver. Está en el dintel, en la entrada porque es el guardián del umbral
Este mascarón declara que se entra por el umbral, se atraviesa un sello, todo bajo la mirada del búho.
Eso es una narrativa iconográfica completa, coherente y muy rara de conservarse tan clara.
Es evidente que los zapotecas quisieron expresar de manera simbólica la vida, la muerte y la resurrección.
FOTO 2. HOMBRE GUARDIÁN.
Es una hermosa representación de un hombre en perfil, cuya característica principal es que está asociadas a la palabra ritual, al aliento vital y a la identidad simbólica. En contextos funerarios mesoamericanos, el perfil enfatiza la función comunicativa del personaje, orientada hacia el espacio sagrado interior de la tumba.
El tocado.
El tocado constituye un marcador de autoridad ritual y de vinculación con lo sagrado. Las bandas curvas que lo componen pueden interpretarse como alusiones al viento, al aliento o a fuerzas invisibles que conectan al personaje con el orden cósmico. En la iconografía zapoteca, el tocado distingue a individuos investidos de funciones mediadoras entre el mundo humano y el sobrenatural
Las orejeras.
Las orejeras circulares son un símbolo recurrente de rango elevado y de capacidad de escucha ritual. Su presencia sugiere que el personaje posee la facultad de oír a los ancestros, a las deidades o a las fuerzas que habitan el más allá, reforzando su papel como intermediario simbólico.
El objeto sostenido.
Aunque erosionado, el objeto sostenido por el personaje no presenta características de arma ni de herramienta utilitaria. Su posición y tratamiento formal indican un objeto ritual, posiblemente asociado a la autoridad, a la ofrenda o a la comunicación ceremonial. La posición de las manos transmite control y dominio simbólico, más que agresión.
El uso del color rojo.
El pigmento rojo aplicado sobre la figura reviste especial importancia en un contexto funerario. En la cosmovisión mesoamericana, el rojo se asocia con la sangre, la vida, el sacrificio y la regeneración. Su empleo en la Figura 2 refuerza la noción de continuidad vital y renovación del linaje, en contraste con una concepción de la muerte como ruptura definitiva.
El fondo iconográfico.
Las bandas escalonadas y las líneas curvas que conforman el fondo del relieve no deben entenderse como simples elementos decorativos. Estas formas remiten a conceptos cosmológicos fundamentales, como los niveles del universo y el tránsito entre planos. La integración de la figura en este entramado visual sugiere que el personaje actúa como parte del orden cósmico que estructura el espacio funerario zapoteca.
Función dentro del conjunto funerario.
La ubicación de la Figura F2 en una jamba del acceso a la tumba indica una función simbólica específica: la de regulador del umbral. Más que impedir el paso, el personaje actúa como mediador que ordena y legitima el tránsito entre el mundo de los vivos y el ámbito de los ancestros. En conjunto con otros elementos iconográficos de la tumba, como el mascarón del búho, la figura contribuye a un discurso visual coherente centrado en la vigilancia ritual, la mediación y la continuidad del linaje.
La Figura de la Tumba 10 de Huitzo puede interpretarse como la representación de un ancestro-mediador investido de autoridad ritual, cuya función principal es garantizar el tránsito ordenado entre los distintos planos de la existencia. Su iconografía expresa una concepción de la muerte como transformación y permanencia dentro del marco cosmológico zapoteca. Este relieve forma parte de un programa visual cuidadosamente articulado, orientado a afirmar la identidad del linaje y su inserción en el orden del universo.
FOTO 3. EXCAVACIÓN BAJO EL MASCARÓN
Se ven en la foto a dos arqueólogas en la loza selladora de la tumba donde está el mascarón en la parte superior.
La losa representa el cierre, es la contención y protección del poder interno.
El espacio debajo del mascarón (entrada), es la boca simbólica del recinto.
FOTO 4. ENTRADA A LA CÁMARA FUNERARIA.
Aquí vemos elementos visibles las jambas laterales con relieves glíficos y figuras antropomorfas.
Arriba, apenas se ve acostado un dintel monolítico superior
Es visible el corredor angosto que conduce a la cámara.
Esta imagen representa el umbral, uno de los conceptos más importantes en la iconografía zapoteca.
La puerta no es solo arquitectónica: es un paso ritual entre el mundo de los vivos y el mundo de los ancestros
Las jambas o grandes bloques verticales esculpidos en cada lado funcionan como guardianes simbólicos del tránsito.
El corredor estrecho sugiere un descenso y un tránsito de iniciación.
En Mesoamérica, las tumbas no son “final”, sino lugares de regeneración y memoria, por lo mismo, esta escena equivale a “entrar en la casa del linaje y del tiempo profundo.”
FOTO 5. CABEZA DE HOMBRE.
Elementos visibles es el rostro humano de perfil que tiene un ojo almendrado, boca entreabierta, orejera circular, tiene restos de pigmento rojo y tiene un elemento curvo superior (tocado / símbolo)
Lectura iconográfica.
Este tipo de rostro no es retrato realista, sino imagen de estatus y función porque el perfil indica identidad ritual. La orejera es clave: pues es el símbolo de rango, es el símbolo de que escucha en el ritual como conexión con lo sagrado. El rojo significa sangre, es decir vida después de la muerte: volver a nacer.
El elemento curvo superior puede leerse como parte del tocado ceremonial y es un signo asociado al aliento, a la palabra, al viento.
Esta figura representa muy probablemente a un ancestro fundador, un personaje ritual, o un mediador entre mundos.
Es fascinante el estudio del pasado. No tenemos todos los elementos para hacer un estudio detallado, pero con lo poco, podemos darnos cuenta que, la simbología funeraria mesoamericana tiene mucho parecido con la teología de la vida y la muerte en nuestra religión. Espero les haya agradado.
Gracias, y hasta la próxima.





