lunes, 9 de marzo de 2026

“Y sucedió que…”
(Un jeroglífico maya que se encontró en Palenque).
Por el Prof. Javier Tovar

 Hace tiempo Bruce Warren ( 1987: 62-64) ), estudió los trabajos que hicieron dos estudiosos epígrafistas: Linda Shele (1982) y David Stuart (1984), mayistas muy famosos.

Los anteriores especialistas estudiaron en el llamado “Tablero de los 96 glifos”, ubicado en el Templo de las Inscripciones, el mismo templo donde se encontró la famosa tumba de K'inich Janaab' Pakal , gobernante de Palenque durante los años 615 al 683 d.C.

Se trataba de un glifo maya que se refería al tiempo. Stuart propuso que el glifo se leía en proto-chontal como IU-ti y significaba  "terminar, llegar a pasar".

Lo relevante de este descubrimiento fue que Linda Shele encontró un mejor significado del glifo IU-ti del mencionado tablero, y que, al darle una traducción, resulto ser  "entonces sucedió", "hasta que sucedió", "desde que sucedió”.

Pero lo que resultó extraordinario para los lectores del Libro de Mormón, fue que, en la tradición de los escribanos del Sagrado Libro de Mormón se utilizó la misma palabra “Y sucedió que…” en 1,476 veces.

En el Libro de Éter se encontró en 160 veces, lo que indica que, viniendo ellos de Babilona en el año 2,000 a.C. es probable que su lenguaje era más puro que otro idioma posterior.

 Sin embargo, no solo se encontró este tipo de inicio de narración en la tradición de Libro de Mormón, sino que también se encontró en la Biblia. Resulta que la tradición original de escribir “Y sucedió que...”, es de origen judío.

 Todo lo anterior nos indicaría a pensar en varias ideas: Que los Jareditas, los Mulekitas y los Nefitas, trajeron la costumbre de escribir sus textos, iniciando con la frase ya citada. O bien puede ser que también podría ser que ese tipo de frases las haya traído a este continente un grupo diferente a los tres documentados en el Libro de Mormón.

Queda una posibilidad mas; que ningún grupo cultural que haya llegado a éste continente haya la traído la frase “Y sucedió que…”, sino que fue una “casualidad” que tanto judíos, como nefitas y mulekitas, así como pueblos originarios de América, tuvieran costumbre escribir con la frase citada arriba.

Sea cual fuere la explicación, lo interesante es saber que los mayas usaban la frase “Y sucedió que…”, de manera continua para narrar sus historias sagradas.

 Algo extraordinario es que José Smith quien tradujo el Libro por el Don y Poder de Dios, nunca usó dicha frase en sus revelaciones. Es decir, es imposible pensar que el profeta José puso o inventó la frase “Y sucedió que…”, en el Libro de Mormón 1,476 veces, porque estaba influido en su época, pues él nunca utilizó la frase en sus revelaciones personales.

David W Allan, menciona lo siguiente:

“Al examinar nuestros libros canónicos, la frase exacta, “Y ahora sucedió”, se encuentra únicamente en el Libro de Mormón y en ningún otro lugar. Es un testimonio de que está siendo traducido por el don y el poder de Dios al examinar la pureza del uso de esta frase consistente con las verdades, "ahora", tal como son presentadas por el Señor”.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Schele, Linda. Glifos mayas: los verbos. Austin: Prensa de la Universidad de Texas. mil novecientos ochenta y dos.

Stewart, David. Evidencia epigráfica de organización política en el drenaje de Usumacinta. (Manuscrito inédito) 1984.

Warren, Bruce W. y Thomas Stuart Ferguson. El Mesías en la América Antigua. Fundación de Investigación del Libro de Mormón. Provo, Utah.

 

lunes, 23 de febrero de 2026

“A UNOS MOSTRÓ SUS MANOS, A OTROS SU COSTADO”. 

                      Prof. Javier Tovar                        

No deja de asombrarme el Libro de Mormón, cada día que pasa me doy cuenta de su valor y de sus significados, no tengo duda alguna que es un Libro Sagrado, sin duda una dádiva de Dios.

Leer 3 Nefi es algo maravilloso y a la vez triste. Maravilloso porque Cristo resucitó y después vino al continente americano, y triste porque habla de la ejecución de nuestro hermano perfecto.

El Libro de Mormón y la Biblia son testimonios de la obra magna del Redentor.

La Crucifixión del Salvador es un tema que debemos tratar con mucho respeto, porque fue un acto de amor universal. Con esa solemnidad les comento un detalle que es muy importante, por lo menos para mi.

Hace poco estaba viendo un video en un canal de Youtube titulado “Kirk Magleby’s Declassified Book of Mormon Geography Guide”, el tema era de la Geografía del Libro de Mormón. Me gustó mucho el contenido, pero hay algo que me llamó la atención a propósito del Libro de 3 Nefi.

Mi maestro Kirk Magleby dijo que hay un detalle pequeño pero muy significativo en el momento que El Salvador mostró sus heridas, después de su Resurrección.

Se refiere a la variante de la parte del cuerpo del Cristo herido, que mostró tanto a los pobladores de Jerusalén, como a los del continente americano.

Dice la Biblia que una vez resucitado, Cristo le dijo a Tomás lo siguiente:

…Pon aquí tu dedo y mira mis manos; y acerca acá tu mano y ponla en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. (Juan 20:27).


Note usted que lo primero que muestra a los judíos son sus manos lastimadas. Incluso le dijo a Tomás que pusiera su dedo allí, justo en sus manos. Después le dijo que pusiera su mano en su costado.

Pero cuando Jesús se presenta en América, cambia la mano por el costado. En esta ocasión, con los nefitas, pide primero que metan sus manos en su costado, posteriormente en sus manos y pies.

“Levantaos y venid a mí, para que metáis vuestras manos en mi costado, y para que también palpéis las marcas de los clavos en mis manos y en mis pies, a fin de que sepáis que soy el Dios de Israel, y el Dios de toda la tierra, y que he sido muerto por los pecados del mundo.

“Y aconteció que los de la multitud se adelantaron y metieron las manos en su costado, y palparon las marcas de los clavos en sus manos y en sus pies; y esto hicieron, yendo uno por uno, hasta que todos hubieron llegado; y vieron con los ojos y palparon con las manos, y supieron con certeza, y dieron testimonio de que era él, de quien habían escrito los profetas que había de venir”.(3 Nefi 11:14,15).

¿Porqué en Jerusalén, Jesucristo primero mostró las manos y no el costado como en América?

Esta pregunta podemos contestar sabiendo que el medio de ejecución romana más horrible, era poner clavos en las manos y en los pies: Crucificando.

En cambio el método más espantoso de sacrificar en la Mesoamérica (conjunto de culturas de México, Guatemala, Honduras, Belice), era la de perforar el costado para extraer el corazón.

A los sacrificados generalmente los ponían en un altar y allí los mataban abriendoles el costado.

( Personaje siendo sacrificado. Códice Borgia. Pág. 48)

El Salvador quiso convencer a los judíos y a los nefitas incrédulos, que había sido sacrificado y que había resucitado y sabiendo que, los judíos estaban familiarizados con el tormento romano de perforar manos y pies, quiso mostrar sus heridas de la mano como testimonio del sacrificio expiatorio. A los americanos primero les mostró su costado.

Para la gente de América, el martirio en manos y pies, como lo acostumbraban los romanos en Jerusalén , no era conocido para ellos, más bien era diferente al sacrificio mesoamericano, que se hacía hiriendo el costado para extraer el corazón.

Los mesoamericanos se iban a convencer e impactar mas, viendo y palpando las marcas de su costado que la de sus manos.

En otras palabras: Jesucristo mostró sus manos a los judíos y a los mesoamericanos mostró su costado. 

El propósito era que supieran que era el Mesías esperado, el que iba morir por todos y el que iba resucitar para siempre jamás.

Este detalle, es otro más, sumado a los otros que existen, de que efectivamente, mesoamérica fue la tierra donde sucedieron los hechos del Libro de Mormón.

Gracias y hasta la próxima.


viernes, 20 de febrero de 2026

BARRIO ATITALAQUIA.

Por el Prof. Javier Tovar 

Existe un barrio llamado Atitalaquia, pertenece a la Estaca Atotonilco.

Dicho Barrio está ubicado en el Estado de Hidalgo. 

El nombre de Atitalaquia está escrito en “La Tira de la Peregrinación” o “códice Boturini”.

Cuando los aztecas salieron de Aztlán buscando la señal sagrada para establecerse (a la postre llamada la Gran Tenochtitlan), pasaron por varios lugares, uno de ellos es el que se llama “Atitalaquia”, dicho nombre viene de la siguiente raíz náhuatl:

Atl=agua, Calaquian= entrada. 

“Atitalaquia es el lugar donde entra o se resume el agua”.


(Imagen hecha con IA)

Resumir significa que se filtra, dando a entender que en el sitio hubo mucha agua por todas partes y que ésta se filtraba o resumía en la tierra, pues eran muy fértiles.

El topónimo representa una milpa, en medio está el glifo agua penetrando la tierra. Es una manera muy creativa de los aztecas para mostrar que el agua se resumía en la tierra.

EL topónimo original es muy sencillo, con unos pocos trazos, el "Tlacuilo", logró dar a entender el significado del lugar de forma clara.


Actualmente hay un Barrio de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de os Últimos Días llamado Atitalaquia, incluso cuenta con un hermoso edificio.

Gracias, y hasta la próxima.


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lunes, 16 de febrero de 2026

TOPONIMIA DE JILOTEPEC

Por Prof. Javier Tovar

La toponimia es el estudio científico de los nombres de lugares (topónimos), su origen, significado, uso y tipología . El término «toponimia» deriva del griego tópos (τόπος) («lugar») y ónoma (ὄνομα) («nombre»).

En nuestro estudio del significado de los nombres, les explicaré brevemente el nombre de Jilotepec.

Es un nombre prehispánico cuyo significado es “en el cerro de los jilotes”.

La imagen es una
representación antigua de un cerro (color verde), con dos “xilotes” o “jilotes" (mazorcas de maíz),  en la punta.

Un jilote es una mazorca tierna por eso se compone del siguiente significado:Xilotl=jilote =mazorca tierna, y tepetl=cerro, c=en. 

En el el cerro de los "jilotes" (o mazorcas tiernas).

En nuestra iglesia, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Estaca Tula México, tiene una Rama con ese nombre. Es un hermoso lugar que,  antiguamente fue un sitio preponderante en las actividades agrícolas. 

Actualmente Jilotepec es un municipio del Estado de México, limitando con el municipio de Tula Hgo. Es un lugar muy bonito y tranquilo, a sus alrededores hay muchos árboles, grandes extensiones de tierras laborables y por el clima agradable, se encuentran invernaderos de negocios de flores. 

La última cultura que vivió en Jilotepec, antes de la “Conquista española”, fueron los otomíes, posteriormente ese lugar estuvo bajo el dominio mexica. 

Los "jilotzingas", fueron sometidos violentamente por los aztecas, específicamente bajo el mando de Moctezuma II (1502-1520) porque sus riquezas del campo eran muy codiciadas todo el tiempo.



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jueves, 12 de febrero de 2026

"ATOTONILCO"

SIGNIFICADOS PREHISPÁNICOS DE LOS NOMBRES DE NUESTROS BARRIOS, RAMAS Y ESTACAS.

Por Profesor Javier Tovar Baltazar

Inicio este proyecto de compartir los significados y símbolos de los nombre de nuestras unidades en la iglesia, que lleven nombres prehispánicos. 

La mayoría de los nombres antiguos que he visto en nuestra iglesia, son nombres prehispánicos de la época clásica, del 800 a.C a 1500 d.C. 

Si nuestras comunidades llevan nombre de aquellos tiempos, es un verdadero tesoro y más aún, tener una capilla en dichos lugares, es algo sencillamente impresionante.

Pienso que es algo llamativo e importante saber lo que significan los nombres de nuestros pueblos o ciudades. 

El proyecto lo haré sólo de Barrio o Ramas que tengan nombres prehispánicos, porque la idea es conocer el significado antiguo.

Empezaré a publicar nombres de Barrios/Ramas que inician con la letra “A”, por ser la primera del alfabeto y porque con esa letra empieza el nombre de mi Barrio y Estaca: Atotonilco.

Yo nací en esta comunidad y la quiero mucho, tanto así que la he estudiado a fondo y tengo estudios prehispánicos interesantes que algún día compartiré. 

El nombre de Atotonilco es prehispánico, viene del náhuatl que significa lo siguiente: Atl= agua, totonilli= caliente, co= lugar. Atotonilco = lugar de agua caliente.

El jeroglífico prehispánico que comparto en esta publicación, es de origen azteca o mexica y se trata de una “cántaro” o recipiente lleno de agua que la derrama  porque está caliente. 

Está puesto sobre piedras como se usaba en la antigüedad para cocer la comida y salen vapores del agua hirviendo. El cántaro está lleno de humo dando a entender que hay fuego que calienta el agua. Es una manera muy ingeniosa de dibujar un sitio que tiene aguas termales: 

La olla representa la tierra. El agua caliente que sale de la olla, representan las aguas termales del lugar. Es un diseño ingenioso. Simplemente maravilloso. 

El nombre “Atotonilco se encuentra en muchas fuentes prehispánicas pero se puede encontrar en el códice Boturini o también llamado “Tira de la Peregrinación”.

La Tira de la Peregrinación, o Códice Boturini, es un documento pictográfico mexica del siglo XVI (aprox. 1540) que narra, en 22 láminas de papel amate, el viaje de los aztecas desde Aztlán hasta el Valle de México. Este biombo o acordeón de papel de 5.49 metros detalla cronológicamente la migración, la separación de grupos y la fundación de Tenochtitlan. 

El nombre Atotonilco de seguro se le dio porque en el municipio, hay aguas termales, específicamente en la comunidad de Vito. 

En Atotonilco de Tula, de donde soy originario y donde vivo actualmente , hay un Barrio y una Estaca con ese nombre. 

Gracias, y hasta la próxima.


(Símbolo de Atotonilco. Se trata de una olla con agua hirviendo, por eso está tiznada de abajo. El agua está hirviendo por eso se desparrama. Se ve el símbolo de agua en color azul, mostrando gotas al estilo mexica. 
La olla está sobre dos piedras para mostrar asentamiento, y también para mostrar que las vasijas se colocaban sobre piedras para calentar el contenido. Para la elaboración de esta representación, saque el glifo original del códice Boturini y utilicé varias herramientas de IA)

sábado, 24 de enero de 2026

LA TUMBA 10 DE HUITZO, OAXACA.

Por el prof. Javier Tovar

Recién se ha dado a conocer la noticia de un hallazgo de mucha importancia en Oaxaca México, específicamente localizada en los Valles Centrales de Oaxaca, en Huitzo. El acontecimiento ha causado tanto revuelo que hasta la presidenta de México ha dado a conocer el hallazgo, diciendo que es el descubrimiento arqueológico más importante de la última década.

Este hecho constituye uno de los descubrimientos más relevantes para el estudio de la iconografía funeraria zapoteca del periodo Clásico Tardío, estamos hablando del año 600 después de Cristo.

Una tumba tiene muchos significados que nos sonarán familiares.

Explicaré brevemente las 4 figuras a las que tengo acceso en este momento y espero que sea atractivo para ustedes.


FOTO 1. MASCARÓN DE BÚHO (dintel principal)

Lo que se observa es un rostro frontal, ojos grandes, pico curvo descendente, elementos laterales simétricos una arquitectura escalonada.

Se halla un búho que en la tradición zapoteca significa noche y muerte, también significa vigilancia en el paso a otro mundo.

Los ojos grandes son porque aún en la oscuridad puede ver. Está en el dintel, en la entrada porque es el guardián del umbral

Este mascarón declara que se entra por el umbral, se atraviesa un sello, todo bajo la mirada del búho.

Eso es una narrativa iconográfica completa, coherente y muy rara de conservarse tan clara.

Es evidente que los zapotecas quisieron expresar de manera simbólica la vida, la muerte y la resurrección.


FOTO 2. HOMBRE GUARDIÁN.

Es una hermosa representación de un hombre en perfil, cuya característica principal es que está asociadas a la palabra ritual, al aliento vital y a la identidad simbólica. En contextos funerarios mesoamericanos, el perfil enfatiza la función comunicativa del personaje, orientada hacia el espacio sagrado interior de la tumba.

El tocado.

El tocado constituye un marcador de autoridad ritual y de vinculación con lo sagrado. Las bandas curvas que lo componen pueden interpretarse como alusiones al viento, al aliento o a fuerzas invisibles que conectan al personaje con el orden cósmico. En la iconografía zapoteca, el tocado distingue a individuos investidos de funciones mediadoras entre el mundo humano y el sobrenatural 

Las orejeras.

Las orejeras circulares son un símbolo recurrente de rango elevado y de capacidad de escucha ritual. Su presencia sugiere que el personaje posee la facultad de oír a los ancestros, a las deidades o a las fuerzas que habitan el más allá, reforzando su papel como intermediario simbólico.

El objeto sostenido.

Aunque erosionado, el objeto sostenido por el personaje no presenta características de arma ni de herramienta utilitaria. Su posición y tratamiento formal indican un objeto ritual, posiblemente asociado a la autoridad, a la ofrenda o a la comunicación ceremonial. La posición de las manos transmite control y dominio simbólico, más que agresión.

El uso del color rojo.

El pigmento rojo aplicado sobre la figura reviste especial importancia en un contexto funerario. En la cosmovisión mesoamericana, el rojo se asocia con la sangre, la vida, el sacrificio y la regeneración. Su empleo en la Figura 2 refuerza la noción de continuidad vital y renovación del linaje, en contraste con una concepción de la muerte como ruptura definitiva.

El fondo iconográfico.

Las bandas escalonadas y las líneas curvas que conforman el fondo del relieve no deben entenderse como simples elementos decorativos. Estas formas remiten a conceptos cosmológicos fundamentales, como los niveles del universo y el tránsito entre planos. La integración de la figura en este entramado visual sugiere que el personaje actúa como parte del orden cósmico que estructura el espacio funerario zapoteca.

Función dentro del conjunto funerario.

La ubicación de la Figura F2 en una jamba del acceso a la tumba indica una función simbólica específica: la de regulador del umbral. Más que impedir el paso, el personaje actúa como mediador que ordena y legitima el tránsito entre el mundo de los vivos y el ámbito de los ancestros. En conjunto con otros elementos iconográficos de la tumba, como el mascarón del búho, la figura contribuye a un discurso visual coherente centrado en la vigilancia ritual, la mediación y la continuidad del linaje.

La Figura de la Tumba 10 de Huitzo puede interpretarse como la representación de un ancestro-mediador investido de autoridad ritual, cuya función principal es garantizar el tránsito ordenado entre los distintos planos de la existencia. Su iconografía expresa una concepción de la muerte como transformación y permanencia dentro del marco cosmológico zapoteca. Este relieve forma parte de un programa visual cuidadosamente articulado, orientado a afirmar la identidad del linaje y su inserción en el orden del universo.


FOTO 3. EXCAVACIÓN BAJO EL MASCARÓN

Se ven en la foto a dos arqueólogas en la loza selladora de la tumba donde está el mascarón en la parte superior.

La losa representa el cierre, es la contención y protección del poder interno.

El espacio debajo del mascarón (entrada), es la boca simbólica del recinto.


FOTO 4. ENTRADA A LA CÁMARA FUNERARIA.

Aquí vemos elementos visibles las jambas laterales con relieves glíficos y figuras antropomorfas.

Arriba, apenas se ve acostado un dintel monolítico superior

Es visible el corredor angosto que conduce a la cámara.

Esta imagen representa el umbral, uno de los conceptos más importantes en la iconografía zapoteca.

La puerta no es solo arquitectónica: es un paso ritual entre el mundo de los vivos y el mundo de los ancestros

Las jambas o grandes bloques verticales esculpidos en cada lado funcionan como guardianes simbólicos del tránsito.

El corredor estrecho sugiere un descenso y un tránsito de iniciación.

En Mesoamérica, las tumbas no son “final”, sino lugares de regeneración y memoria, por lo mismo, esta escena equivale a “entrar en la casa del linaje y del tiempo profundo.” 

FOTO 5. CABEZA DE HOMBRE.

Elementos visibles es el rostro humano de perfil que tiene un ojo almendrado, boca entreabierta, orejera circular, tiene restos de pigmento rojo y tiene un elemento curvo superior (tocado / símbolo)

Lectura iconográfica.

Este tipo de rostro no es retrato realista, sino imagen de estatus y función porque el perfil indica identidad ritual. La orejera es clave: pues es el símbolo de rango, es el símbolo de que escucha en el ritual como conexión con lo sagrado. El rojo significa sangre, es decir vida después de la muerte: volver a nacer.

El elemento curvo superior puede leerse como parte del tocado ceremonial y es un signo asociado al aliento, a la palabra, al viento.

Esta figura representa muy probablemente a un ancestro fundador, un personaje ritual, o un mediador entre mundos.

Es fascinante el estudio del pasado. No tenemos todos los elementos para hacer un estudio detallado, pero con lo poco, podemos darnos cuenta que, la simbología funeraria mesoamericana tiene mucho parecido con la teología de la vida y la muerte en nuestra religión. Espero les haya agradado.

Gracias, y hasta la próxima.



lunes, 19 de enero de 2026

"Análisis comparativo entre Relación de las cosas de Yucatán y el Libro de Mormón"

Por el profesor Javier Tovar Baltazar


(Testimonios mayas y la visita de Cristo resucitado a América) 


Introducción del capítulo.

Este capítulo examina una serie de paralelismos históricos y religiosos entre los testimonios mayas recogidos por Fray Diego de Landa en el siglo XVI y los relatos contenidos en el Libro de Mormón, particularmente aquellos que describen la visita de Jesucristo resucitado al continente americano.

El propósito de este capítulo no es analizar convergencias textuales, simbólicas y doctrinales que permiten considerar seriamente la posibilidad de que ciertos recuerdos religiosos mesoamericanos preserven ecos de un acontecimiento mayor: la manifestación de Cristo entre los pueblos de América antigua.

La relevancia de este análisis radica en que los testimonios de Landa preceden en casi tres siglos a la publicación del Libro de Mormón, lo que elimina cualquier dependencia directa entre ambas fuentes y refuerza el valor comparativo del estudio.

 

1. Migración desde oriente y memoria de un pueblo israelita

Leyendo el Libro de Fray Diego de Landa, “Relación de las Cosas de Yucatán” -Como vivieron los mayas-, encontré muchos datos relacionados a lo que sabemos por estudio del Libro de mormón:

En el párrafo llamado “Provincias de Yucatán -Los principales edificios antiguos-, halle que menciona:

Que algunos viejos de Yucatán dicen haber oído a sus (ante) pasados que pobló aquella tierra cierta gente que entro por levante, a la cual había Dios librado abriéndoles doce caminos por el mar, lo cual, si fuese verdad, era necesario que viniesen (de) judíos todos los de las Indias, porque pasado el estrecho de Magallanes se habían de ir extendiendo más de dos mil leguas de tierra qué hoy gobierna España” (Pág. 17).

a) Aquí quiero resaltar que el párrafo se refiere a gente que vino de otro continente a América. 

b). Habla de que eran judíos como lo dice el prefacio del Libro de Mormón.

En su descripción de las provincias de Yucatán, Landa consigna una tradición oral según la cual los antiguos pobladores llegaron “por levante”, guiados por Dios, quien les habría abierto “doce caminos por el mar” (Landa, 1566/1982, p. 17). El propio cronista añade que, de ser cierta esta tradición, los habitantes de las Indias habrían de proceder de judíos.

Este pasaje resulta fundamental para el análisis histórico-religioso. La idea de una migración transoceánica guiada por Dios coincide con el relato inicial del Libro de Mormón, donde se describe la salida de una familia israelita de Jerusalén alrededor del año 600 a. C., su travesía marítima y su establecimiento en el continente americano (1 Nefi 18).

La coincidencia entre ambos relatos no se limita al hecho migratorio, sino al marco teológico: un Dios que guía, protege y promete una tierra. Esta estructura narrativa es profundamente israelita y resulta difícil de explicar únicamente como desarrollo autónomo mesoamericano.

 

2. Ritos funerarios, simbolismo y doctrina de la resurrección

Que estando este religioso, autor de esta obra, en aquella tierra, se halló en un edificio que desbarataron, un cántaro grande con tres asas, pintado de unos fuegos plateados por de fuera, y dentro ceniza de cuerpo quemado y algunos huesos de los brazos y piernas, muy gruesos a maravilla, y tres cuentas de piedra buenas de las que usaban los indios como monedas”. (Pág.18)

a). Aquí enfatizo, que se halló en un templo o edificio un cántaro con un cuerpo quemado, lo que significa que era tradición enterrar a sus muertos poniéndolos adentro de un cantara a manera de útero materno.

b). Quiero resaltar que “los indios”, tenían monedas, que los españoles llamaron “piedras buenas”, y tal vez eran de jade.

Landa relata el hallazgo de un cántaro funerario con restos humanos cremados y objetos valiosos, ubicado dentro de un edificio ceremonial (Landa, 1566/1982, p. 18). Este tipo de sepultura sugiere una concepción simbólica de la muerte, donde el recipiente puede interpretarse como un espacio de transición o renacimiento.

En el pensamiento bíblico antiguo —y de manera explícita en el Libro de Mormón— la muerte no constituye el final de la existencia, sino una etapa previa a la resurrección. El profeta Alma enseña que “el espíritu y el cuerpo serán reunidos otra vez” (Alma 40:23), doctrina que Jesucristo reafirma durante su ministerio entre los nefitas al invitar al pueblo a palpar sus heridas resucitadas (3 Nefi 11:14–15).

La correspondencia entre rito y doctrina sugiere una cosmovisión donde la muerte se inserta dentro de un plan divino, concepto central tanto en la tradición bíblica como en el registro nefita.

 

3. Kukulcán y la figura del maestro divino

Que es opinión entre los indios que con los Yzaes que poblaron Chichenizá, reinó un gran señore llamado Cuculcán, y que muestra ser esto verdad el edificio principal que se llama Cuculcán; y dicen que entró por la parte de poniente y que difieren en si entró por la parte poniente y que difieren en si entro antes o después  de los Yzaes o con ellos, y dicen que fue bien dispuesto y que no tenía mujer ni hijos; y que después de su vuela fue tenido en México por uno de sus dioses y llamado Cezalcuati y que en Yucatán también lo tuvieron por dios por ser gran republicano, y que esto se vio en el asiento que puso en Yucatán después de la muerte de los señores para mitigar la disensión que sus muertes causaron en la tierra” (Pág.19)

a) Landa tuvo informes de que Quetzalcóatl, el Jesucristo del Libro de Mormón, estuvo en el sureste de México, específicamente en la zona maya. 

b) A Cristo le llamaron Cuculcán o Kukulcán como hoy se dice.

c) Menciona que después de estar en Chichen Itzá, Quetzalcóatl estuvo en México.


“Que las ciencias que enseñaban era la cuenta de los años, meses y días, las fiestas y ceremonias, la administración de sus sacramentos, los días y tiempos fatales, sus maneras de adivinar, remedios para los males, las antigüedades, leer y escribir con sus letras y caracteres en los cuales escribían con figuras que representaban las escrituras” (Pàg.21)

a) La administración de los sacramentos es muy llamativa, ya que esos están mencionados en el Libro de Mormón como ordenanzas que enseñó Jesucristo cuando vino a América.

b) Dice que escribían los mayas con caracteres que eran como figuras. Es llamativo porque el Libro de Mormón se escribió en lo que los nefitas llamaron “egipcio reformado”.


Uno de los pasajes más significativos de la obra de Landa es la referencia a Kukulcán, personaje descrito como un gran señor, sin mujer ni hijos, legislador, pacificador y venerado posteriormente como dios tanto en Yucatán como en México (Landa, 1566/1982, p. 19).

Estas características coinciden notablemente con la descripción de Jesucristo resucitado en el Libro de Mormón. En 3 Nefi, Cristo aparece como maestro, legislador y mediador, establece una sociedad pacífica y enseña una ley superior basada en el amor y la justicia (3 Nefi 11–28).

El hecho de que Kukulcán sea recordado como un reformador moral y no como un dios guerrero refuerza la posibilidad de que esta figura represente una memoria cultural transformada de un personaje histórico-divino.

 

4. Sacramentos, escritura y transmisión del conocimiento sagrado.

“Que estando este religioso, autor de esta obra, en aquella tierra, se halló en un edificio que desbarataron, un cántaro grande con tres asas, pintado de unos fuegos plateados por de fuera, y dentro ceniza de cuerpo quemado y algunos huesos de los brazos y piernas, muy gruesos a maravilla, y tres cuentas de piedra buenas de las que usaban los indios como monedas”. (Pág.18)


a). Aquí dice que se halló en un templo o edificio un cántaro con un cuerpo quemado, lo que significa que era tradición enterrar a sus muertos poniéndolos adentro de un cantara a manera de útero materno. Entendiendo que el difunto, volvería a nacer neuvamente.

b). Quiero resaltar que “los indios”, tenían monedas, de “piedras buenas”, tal vez jade.

Landa señala que los mayas poseían conocimientos avanzados sobre el cómputo del tiempo, la escritura y la “administración de sus sacramentos” (Landa, 1566/1982, p. 21). El uso del término “sacramentos”, aun considerando el filtro conceptual cristiano del cronista, resulta llamativo.

En el Libro de Mormón, Jesucristo instituye ordenanzas específicas durante su ministerio en América, como el bautismo y la Santa Cena (3 Nefi 18). Asimismo, el texto afirma haber sido escrito en “egipcio reformado” (Mormón 9:32), un sistema de escritura no alfabético, compatible con la descripción de caracteres figurativos mencionada por Landa.

Esta coincidencia apunta a una tradición religiosa estructurada, con ritos, escritura sagrada y transmisión formal del conocimiento.

 

5. Ley moral y castigo conforme a la ley mosaica.

1. Que tenían leyes contra los delincuentes y las aplicaban mucho, como contra el adúltero a quien entregaban al ofendido para que le matase soltándose una piedra grande desde lo alto sobre la cabeza, o lo perdonase si quería; y que a las adulteras no daban otra pena mas que la infamia, que entre ellos era cosa muy grave; y al que forzase doncella lo mataban a pedradas…” (Pág.22,23)

a) La muerte por pedradas es una costumbre bíblica y sorprende mucho que en Mesoamérica, probable tierra del Libro de Mormón se halle también.


Finalmente, Landa describe un sistema legal severo, que incluía la lapidación como castigo para ciertos delitos morales, como el adulterio y la violación (Landa, 1566/1982, pp. 22–23). La lapidación es un castigo característico de la ley de Moisés (Deuteronomio 22).

El Libro de Mormón afirma que sus pueblos observaban la ley mosaica hasta la venida de Cristo (2 Nefi 5:10). La presencia de prácticas jurídicas semejantes en Mesoamérica refuerza la hipótesis de un sustrato legal común de origen israelita.

 

Conclusión 

El análisis comparativo entre la Relación de las cosas de Yucatán y el Libro de Mormón revela una serie de paralelismos históricos y doctrinales que, considerados en conjunto, permiten sostener que ciertas tradiciones mayas podrían conservar vestigios de una manifestación divina en la antigüedad americana.

Este capítulo demuestra que el Libro de Mormón puede ser leído de manera razonable como texto sagrado con aspiración histórica, y que los testimonios recopilados por Landa constituyen una fuente independiente que fortalece dicha lectura. Usted tiene la última palabra.


Bibliografía:

Landa, D. de. (2014). Relación de las cosas de Yucatán (M. del C. León Cázares, Ed.). Universidad Nacional Autónoma de México. (Obra original escrita ca. 1566)




“Y sucedió que…” (Un jeroglífico maya que se encontró en Palenque). Por el Prof. Javier Tovar   Hace tiempo Bruce Warren ( 1987: 62-64) ), e...