martes, 25 de marzo de 2025

 COSTUMBRES DE LAS GUERRAS DEL LIBRO DE MORMÓN.

 –Parte 2-

(Estaban vestidos con ropa gruesa y cascos)

Por el Prof. Javier Tovar.

Después de haber compartido la primera parte del artículo titulado “Costumbres de las Guerras del Libro de Mormón”, “Heridas en las Piernas”, ahora comparto la segunda parte titulada “Estaban Vestidos con Ropas Gruesas”. Esta vez dedicado a las ropas gruesas que usaban los antiguos mesoamericanos, pero con una fuerte conexión con las culturas nefita y lamanita del Libro de Mormón.

El propósito de este artículo es mostrar al público la inmensa cantidad de costumbres entre la nación mesoamericana que son muy similares a las del Libro de Mormón. Con esto quiero decir que los escenarios del Libro Sagrado muy posiblemente estuvieron en México y Guatemala.

Me apasiona el Libro de Mormón porque a veces puedo ver lo que está velado o lo que está escrito metafóricamente, y es en la profundidad donde veo su veracidad, lo que hace que mi alma se regocije de manera satisfactoria.

Aunque estos artículos tratan de cuestiones culturales, me conmueve profundamente cuando leo con atención y descubro los tesoros espirituales del precioso Libro. 

Una hermana me preguntó una vez por qué el Libro Sagrado está lleno de guerras, le respondí que hay varias respuestas, una de ellas es hacernos darnos cuenta del maligno poder destructivo de los seres humanos cuando nos alejamos de Dios. También le dije que entiendo que leer sobre acontecimientos bélicos nos enseña metafóricamente, porque cuando luchamos nuestras guerras personales de la mano de Dios, nada nos destruirá. En el caso de este artículo, los guerreros del Libro de Mormón vestían ropa gruesa para no ser aniquilados, y lo mismo sucede hoy en día. Frente a las guerras personales, se nos aconseja protegernos con vestiduras gruesas (evangelio, templo, pactos, oración, fe, etc.), y con las armas que tenemos en las manos (ayuno, oración, fe, etc.), para poder salir victoriosos en el camino del Señor.

Pero también creo que el Libro Sagrado nos enseña en medio de muchas guerras porque es en la aflicción que más comprendemos y tenemos cercanía al Señor.

Los acontecimientos del Libro de Mormón fueron reales, no ficticios, sucedieron en un tiempo y lugar específicos. 

Como dije anteriormente, muchos piensan que las historias sucedieron en Mesoamérica (México, Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador), yo incluido.

Hablando de guerras, leemos en el Libro de Mormón que los guerreros a menudo usaban ropa gruesa para defenderse de las armas mortales del enemigo. Ésta era una costumbre muy común, según el Libro. 

Ahora bien, si el Libro Sagrado se desarrolló en Mesoamérica, entonces tenemos otra conexión interesante: hay una escritura que nos lleva al detalle que quiero discutir brevemente en esta ocasión. Se trata de la vestimenta de los guerreros nefitas (y ciertamente también de los lamanitas), donde se registró algo interesante. Leamos la siguiente escritura:

 “Y cuando los ejércitos de los lamanitas vieron que el pueblo de Nefi, o sea, Moroni, había preparado a su pueblo con petos y broqueles, sí, y también con escudos para protegerse la cabeza, y que también estaban vestidos con ropas gruesas …” (Alma 43:19).

(Personaje con ropa muy gruesa para ir a la guerra. Es del año 1000 a.C. aproximadamente. La pieza se exhibe en el museo de sitio de La Venta, Tabasco.

Aquí nos dice que los lamanitas observaron que los nefitas vestían “ropa gruesa” como parte de su atuendo militar.

Y aquí es donde radica la conexión entre lo que dice el escrito y las costumbres militares prehispánicas, pues hay muchas figuras mesoamericanas vistiendo trajes de guerra “gruesos”, como señala el Libro.

(Figurilla de Jonuta Tabasco, del año 600 d.C. Muestra a un guerrero con ropa gruesa hasta la cabeza. Sostiene un escudo en su mano izquierda. Actualmente en el Museo Amparo de Puebla).


Pero todavía hay algo muy interesante: Hay una escritura que menciona que los nefitas usaban cascos. SÍ, cascos militares y he visto a mucha gente burlarse de ello, sin saber que en realidad, los mesoamericanos usaban cascos de guerra, como dice el Texto Sagrado. Vea la figura a continuación. Es un personaje con casco removible, fue encontrado en un entierro en El Petén, Guatemala, en un lugar llamado “El Perú-Waka”.

(Figura encontrada en el entierro 39 de El Petén Guatemala, específicamente en el sitio El Perú-Waka. Se trata de un personaje que está cubierto con ropa muy gruesa y tiene un casco que es movible. Es más o menos del año 500 de nuestra era).


Leamos la escritura donde dice que los nefitas usaban cascos cuando iban a la guerra:

“Y aconteció que cuando todos se hubieron unido, cada uno al ejército que prefería, con sus esposas y sus hijos, habiendo armado a los hombres, así como a las mujeres y a los niños, con armas de guerra, con escudos, petos y yelmos, y estando vestidos para la guerra…” (Éter 15:15)

(Guerrero con armadura, es del periodo clásico, entre 200 y 700 d.C. Su origen es del centro de Veracruz, cultura totonaca. Se encuentra en el Museo Rufino Tamayo en Oaxaca. Foto: Gerardo Ordaz Rodríguez) 

Me pregunto, ¿cómo sabría José Smith que los mesoamericanos usaban cascos 1.500 años antes de que tradujera el Libro de Mormón? 

Si el Libro de Mormón fuera una mentira, ¿cómo pudo el profeta saber que se encontrarían restos arqueológicos de hombres con ropas gruesas y cascos que datan del 300 al 500 d.C.? Nada se sabía sobre esto hasta ahora en excavaciones arqueológicas recientes.

El hallazgo de ropa gruesa y cascos militares son evidencias que nos muestran que lo que decía el Libro Sagrado siempre ha sido correcto.

Viendo los uniformes e instrumentos de guerra que utilizaban los mayas, los teotihuacanos y los aztecas, podemos tener más o menos una idea de cómo vestían los ejércitos mencionados en el Libro de Mormón.

(Aquí hay otro ejemplo de personajes con protecciones en casi todo su cuerpo, se nota que visten ropa gruesa desde la cintura hasta la cabeza. Pienso que es la representación de un jefe guerrero, no de un combatiente per se, ya que tiene las manos cubiertas. Al extenderlas podría simular un ave. La pieza es del periodo clásico tardío. Se encuentra en la sala maya del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México).

Si bien existe una variedad de uniformes prehispánicos, nos damos cuenta que es perfectamente consistente con la lectura del Libro de Mormón con las vestimentas reales utilizadas por los mesoamericanos.

Es en Éter donde leemos que usaban cascos, y estamos hablando del periodo jaredita, que es el preclásico, que va entre los años 2.000 a.C. C. hasta el año 200 d. C. y Alma 43, que nos habla de ropa gruesa para ir a la guerra en el año 74 a. C.


En concreto, hemos encontrado en restos arqueológicos mesoamericanos “guerreros con vestiduras gruesas” y “con cascos” como vestimenta militar, como bien señala nuestro Libro Sagrado.

Los muchos detalles similares que encontramos en la historia antigua de América y el Texto Sagrado ya no pueden ser casuales.

Para nuestra vida personal, el Libro de Mormón es nuestro tesoro más preciado. Dicho esto, sé que me entiendes perfectamente.
 




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lunes, 3 de marzo de 2025

"COSTUMBRES DE LAS GUERRAS DEL LIBRO DE MORMÓN"

Parte 1-

(“Heridas en las piernas”)

Por el Profesor Javier Tovar

En el Libro de Mormón hay un versículo muy interesante sobre la guerra. Los autores del Libro lo escribieron sin querer especificar el tema que voy a tratar brevemente, pero que nos da una pista de lo que quiero destacar.

Generalmente lo pasamos por alto, pero hoy vamos a leerlo con atención. Es el Libro de Alma 49:24 donde dice lo siguiente:

“Había unos cincuenta que estaban heridos, que habían quedado expuestos a las flechas de los lamanitas en la entrada, pero estaban protegidos por sus escudos, y sus petos, y sus cascos, de modo que sólo recibieron heridas en las piernas , muchas de ellas muy graves.” 


(El capitán Moroni levanta el título de la libertad)

Amalickíah junto con el ejército lamanita habían tratado de atacar algunas ciudades nefitas, pero debido a la buena estrategia de Moroni, no habían tenido éxito. En la escritura anterior se enfatiza que los guerreros nefitas habían vencido, porque usaban escudos, corazas y cascos, sin embargo, fueron heridos en las piernas .

¡Éste es el punto que quiero enfatizar!

¿Por qué les hirieron en las piernas? La respuesta es sencilla: porque los guerreros nefitas y de otras culturas en tiempos prehispánicos no cubrían esa parte del cuerpo.

Éter 15:15 también menciona que, al igual que los nefitas, los jareditas también se protegían con escudos, corazas y cascos, que les cubrían la espalda y la cabeza, pero a menudo tenían las piernas descubiertas .

Este detalle del Libro de Mormón es muy interesante y coincide con las costumbres prehispánicas de los mayas, teotihuacanos, aztecas, etc., ya que los guerreros de las culturas mencionadas, antes de la guerra, se preparaban con sus armas y protección corporal, pero también tenían las piernas descubiertas.


(Dibujo de Zotz Comic. Representa la lucha de dos pueblos antiguos. Basado en vestimenta y personajes reales).


Esa era una costumbre que podría explicarse como ser así para tener mayor agilidad, pero también porque en Mesoamérica hay regiones muy calurosas, y dejar las piernas descubiertas les ayudaba a evitar el tremendo calor tropical de algunas zonas mesoamericanas.

(Escena de guerra entre los mayas. Nótense las piernas desnudas de los guerreros).

Este breve estudio es un punto más que nos da la posibilidad de sugerir que las culturas del Libro de Mormón y las culturas mesoamericanas pudieron haber estado conectadas o son la misma. Lo sabremos pronto.

Gracias...y hasta la próxima!



lunes, 6 de enero de 2025

“LA COLUMNA SAGRADA EN FORMA DE ÁRBOL”.

-Por el profesor Javier Tovar -


El Códice Dresde es un documento prehispánico más o menos del siglo XIII o XIV, poco antes de la conquista española. No se sabe su origen a ciencia cierta, se piensa que puede ser de la zona de Chichen Itzá, pero no es seguro. Se llama así porque el códice se encuentra en Dresde Alemania.

El códice trata de eventos astronómicos, así como de información de deidades mayas.

En dicho códice, en la página 26 C, encontré algo que llamó mi atención y que les comparto: 

(Códice Dresde. Página 26 C)

Se trata de una columna en forma de árbol que en la base tiene una roca y en la parte alta una serpiente que representa su rostro. Tiene un mandil y un taparrabo, lo cual quiere decir que el árbol es una persona. El taparrabo o “maxtlatl”, tiene el símbolo de un pie que significa caminar. Los mandiles fueron prendas muy comunes que se usaban en actos o festividades religiosas. Hoy se pueden ver aún en los famosos "Voladores de Papantla", en México.


Este dibujo representa un evento sagrado donde hay un hombre que es una columna con elementos de un árbol y debajo hay una roca. Estos dos elementos o representaciones; árbol y roca, son la sustancia o simbolismo que definían a un hombre en la época prehispánica.

 El ofidio en la parte alta nos recuerda a la serpiente puesta en una asta en la época de Moisés. Por lo tanto, representa a Kukulcán. Tanto Quetzalcóatl del centro de Mesoamérica como Kukulcán del sur, que es el mismo dios, son los representan en su imagen lo que a mi juicio es Jesucristo. Los académicos de la arqueología mencionan que es “Ajaw Kan”, “Señor -Serpiente”.


Las columnas son elementos sagrados que estuvieron muy ligados a los rituales judeocristianos. Una columna puede significar fuerza, estabilidad y protección divina. En los templos simbolizaban sabiduría y rectitud (Proverbios 9:1). Por eso ver una columna en un ambiente mesoamericano es muy llamativo.  

(Codice Dresde. Explicación de algunos símbolos)

Siguiendo con la explicación del Códice Dresde foja 26 C, vemos también dos vasijas: la de arriba tiene alimento de maíz, tal vez tamales, y la otra tiene un pavo.

Hay un bracero con líneas ondulantes que significan fuego.

El anciano de la derecha es un gobernante que está representado como “Kawil”, “Dios de la vegetación, Señor de la vida”, está ofrendando un pavo decapitado. 

Viste como un dios: lleva capa, taparrabos, tocado floral, sandalias, collares, etc, lo que nos permite reconocerlo como un “Ajaw”; un gobernante.

Académicos explican que la escena representa el sacrificio de un ave por parte del dios K frente al “árbol-piedra” del centro del cosmos, es decir es la ceremonia del “acantun” (fiesta de un año solar).

Lo destacable en la imagen a mi juicio, es la columna que es el árbol que está vestido con atavíos sagrados, como si fuera un hombre. y esa columna puede moverse, incluso es un árbol-hombre, y es la "roca". Arriba la serpiente. Es una extraordinaria simbología, de las más claras que he encontrado.

El investigador Manuel Alberto Morales dice lo siguiente al respecto:


“…árbol del año, árbol serpiente, árbol de madera, árbol de piedra, viste capa, viste bragas, camina. Al decirnos que viste capa y bragas nos indican que es una persona, obviamente con un rango de autoridad, de hecho su rostro es el de la serpiente. Asimismo se nos permite conocer de qué está hecho: de materia vegetal y de materia pétrea, sustancias que por cierto también son las que definen al hombre y al mundo. Al señalarnos que camina nos refiere al movimiento que realiza de un punto cardinal a otro, cada año del ciclo de cuatro que caracteriza a estas ceremonias”. (Morales pág. 107).


Morales nos explica que lo que yo llamo "mandil", para él es una capa. Puede ser que tenga razón porque "Kawil" lleva capa y es parecida a la de la columna, incluso me inclino a que tenga razón, yo observe de primera vista, que la prenda está a la misma altura del taparrabos, y he visto muchas figuras arqueológicas que claramente lo tienen. Por ahora dejemos allí pendiente el tema. Aun así, si lleva capa indica realeza y eso refuerza más mi idea de que la información pictórica es fascinante.


Continuando con la imagen del códice mencionado, el investigador explica lo siguiente:

 

“En realidad el pasaje que analizamos en este ejemplo es uno de los episodios dentro de una narración más amplia que nos permite conocer el ritual que se llevaba a cabo al concluir un año solar e iniciarse el siguiente. El texto jeroglífico de esta página nos indica que K’awil, siembra el árbol de Itzam en el sur, añadiendo el augurio de este año de maíz verde”.  (idem. pág. 106).


Vemos que cuando un epigrafista explica el mismo códice o imagen que estamos presentando, lo hacen de una manera diametralmente opuesta a lo cristiano- religioso.

Pero ¿cómo entonces cómo debemos entender tanta coincidencia, y tantos elementos judeo- religiosos, mencionados en la cultura Mesoamericana y los Libros Sagrados como La Biblia y el Libro de Mormón, tal como el tema de la “ofrenda de animales a Dios? Porque no solo estamos hablamos solo de esta imagen, sino de muchas que hay por toda América prehispánica con elementos judeocristianos como las que he venido presentando en este espacio.

 El presente tema de la ofrenda de animales es recurrente como ya lo comenté, sobre todo en La Biblia.

Encontrar una columna, que es un árbol, que es también un hombre, me resulta maravilloso, muy significativo. El que ese hombre tenga un mandil, y aparte tenga un “maxtlatl” o taparrabo y que el árbol-hombre tenga una serpiente arriba, representando a Kukulcán, me asombra. Incluso el árbol puede caminar, actuar, así lo dicen los símbolos de huellas que están dibujadas en su taparrabos. Pero más aún, ver en la imagen una ofrenda (de un pavo), me hace recordar las ofrendas de animales del Antiguo Testamento.

(Escena de la columna-árbol-hombre del códice Dresde)


Aquí son muchos los simbolismos cristianos como para ser casualidad o que los mayas los hayan inventado. Aquí tenemos reminiscencias sagradas que vinieron de una fuente que desconocemos, pero sin duda alguna es de origen judío cristiano.

¿Qué hacen prácticas religiosas bíblicas, en un contexto maya, como las que muestra el Códice Dresde? 

El Libro de Mormón puede ser la respuesta. Allí se habla de tres pueblos venidos de Babilonia y de Jerusalén. Pero incluso, otros pueblos no mencionados en el Sagrado Libro también llegaron al continente.


Aquí en Mesoamérica y en el continente en general, ya había muchas culturas antes de los jareditas, mulekitas y nefitas. 

Cierto, El Señor mandó a dichos pueblos a la “Tierra Prometida”, pero en ningún lado dice que vinieron a poblar, porque reitero, ya estaba poblado.

Entonces, es probable que estos pueblos mencionados en el Libro de Mormón, en parte fueron los que trajeron las ceremonias arriba citadas.

Diego Landa opinó algo interesante:

“Los indios son muy parecidos a los judíos y similares a ellos en todos los aspectos, tanto en el físico y el temperamento y en otras características, como sus costumbres, ritos, ceremonias, supersticiones e idolatrías. . . .”  (Landa, Pág. 24).

Para él, grupos de judíos vinieron a Mesoamérica y fueron los que trajeron las ceremonias como las que estamos tratando aquí.

En fin, cada día hay más evidencias históricas de cristianismo entre los mayas y en todo Mesoamérica. Vamos a esperar que más nos trae el futuro.






VIDEO: CÓDICE DRESDE 26C. Una ofrenda a Dios / Prof. JavierTovar


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Bibliografía:

Evidencia del Libro de Mormón: simbolismo positivo de la serpiente.

https://evidencecentral.org/recency/evidence/positive-serpent-symbolism


“Instrumentos para ver. Pintura-escritura y sociedad en los códices mayas”. Manuel Alberto Morales Damián.

https://www.researchgate.net/publication/340332844_Instrumentos_para_ver_Pintura-escritura_y_sociedad_en_los_codices_mayas


Diego de Landa, Relación de Las Cosas de Yucatán (Eng. tr. by Alfred M. Tozzer, 1941).


lunes, 30 de diciembre de 2024

ENCUENTRAN EN CACAXTLA TLAXCALA, UNA MEDIDA MAYA LLAMADA “ZAPAL”. PARECIDO AL CODO BABILÓNICO.

Prof. Javier Tovar


De forma breve queremos informar y contrastar unas medidas antiguas que, una académica publicó en sus estudios de pintura mural en Cacaxtla (Altiplano Central de Mesoamérica), que contrasta con otra medida similar estudiada por el arqueólogo V. Garth Norman, hallada principalmente en la zona maya de Izapa. La idea es darnos cuenta de que ambas medidas son casi iguales, aunque de diferente origen. 
 
Con el título de “Hallan en Cacaxtla, Tlaxcala, sistema de medición registrado en sitios mayas”, se dio a conocer que una medición patrón se utilizó en la cultura de Cacaxtla, ubicada en la gran área cultural de Mesoamérica, específicamente en Tlaxcala México. Dicha medición se le conoce como “zapal”.
La zona arqueológica de Cacaxtla tuvo su desarrollo principal entre los años 650 – 1,000 d.C. y se encuentra a 19 kilómetros del sureste de la capital Tlaxcala, y entre sus principales intereses académicos esta su arquitectura y pinturas murales.

                     (Muro pintado de Cacaxtla, Tlaxcala)

Académicos del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, liderada por Geneviéve Lucet dijeron que el “zapal” es un sistema de medición que fue utilizado principalmente por culturas mayas del área Puuc y en Chichén Itzá.
Previamente en el 2007 la revista Latin American Antiquity y en 2020, la Ancient Mesoamérica de la Universidad de Cambridge, demostraron que el “zapal” no solo se usó en la arquitectura, sino que también se utilizó en las medidas de los murales. Lo que permite suponer que pintores y arquitectos, usaban las mismas medidas.
El “zapal” solo se tenía registrado en Chichen Itzá, Uxmal y Kabáh (que datan de alrededor de 750-1000 d.C.), inicialmente allí se encontró que los mayas usaron la medida de 1.47 metros que, dividido en múltiplos de 3, daba .49 cms. (1.47÷3= .49).
Llamamos zapal a la medida de 1.47 cms con sus múltiplos de 3, 4 y 12.
La novedad es que esta medida se halló en 4 murales de Cacaxtla, totalmente fuera del área maya:
a) Murales del pórtico del Edificio A.
b) Muro de la batalla.
c) Templo de Venus.
d) Cuarto de la escalera.

(Muro de la batalla. Cacaxtla)

Aunque la citada investigadora no lo dice, es fácil darnos cuenta de que el “zapal” permite suponer que hubo influencia maya en el Altiplano Central de Mesoamérica.
Incluso dice el artículo que, “las pinturas de Cacaxtla se asemejan más a las de Palenque o de Bonampak que a las de Teotihuacan”. Este comentario es porque se supondría que la cultura de Cacaxtla debería tener influencia teotihuacana por su cercanía, no con las lejanas culturas mayas. 
No deja de ser interesante saber que en la parte centro de México se usó dicha medida, estando a cientos de kilómetros de la zona maya.
En cuanto al “zapal”, arquitectura, Geneviéve Lucet afirma: 
“los pilares y espacios que los separan fueron dimensionados a partir de un sistema basado en una unidad de 49 cms. (a escala tres nos da 1.47 metros), que corresponde a un tercio del zapal.” (Lucet, Geneviéve, 2015).
Añade la investigadora algo muy importante:
“Las medidas utilizadas en el sitio epiclásico de Cacaxtla combinan la forma de trabajar de los constructores en el terreno con expresiones simbólicas que se plasman en la arquitectura. Dos módulos constructivos fueron empleados para el dimensionamiento: .488 m. y su triple, 1.465 m. el cual a su vez fue multiplicado por 3, 4, 9 y 12 para definir la longitud de los espacios principales”. (Lucet, Geneviéve, 2015).
El descubrimiento del “zapal” (con un múltiplo que mide 49 centímetros), hubiera puesto feliz a Garth Norman (Q.E.P.D), estudioso de la Estela 5 de Izapa, propuso el Codo Babilónico de 49.5 cms. como una medida común en culturas de Mesoamérica, específicamente en Izapa (lugar donde se encuentra la Estela 5), Palenque, zona olmeca, Teotihuacán, Tula, etc. 

(V. Garth Norman midiendo la ventana “T” de Palenque).

Hasta el momento no sabemos si el Codo Babilónico de Norman (49.5 cms.) es el mismo que el múltiplo de 3 del “zapal” (49 centímetros), es evidente que hay una variación de 5 centímetros entre uno y otro. Sin embargo, es muy interesante que Norman haya estudiado piezas arqueológicas del país de Omán en Arabia Meridional, en donde encontró la medida del Codo Babilónico en piezas antiguas y que la misma medida este presente en Mesoamérica como ya comentamos arriba.
(Medición de un bloque de piedra por V. Norman en Omán, Arabia)

Revisando mis apuntes de hace poco y para mi sorpresa, encontré una foto con medidas en unos marcadores solares de piedra, en el sitio arqueológico totonaco de Cempoala Veracruz, y me di cuenta que tiene la medida de .49 cms.
( Medición de almenas en Cempoal Veracruz)
Debemos considerar que medí solo la construcción de piedra, ya no existe el estucado o aplanado, lo que podría ser que mi medida en una construcción original, fuera exactamente 49.5 cms.

Concluimos que es notable estudio de Geneviéve Lucet en Cacaxtla porque nos está hablando de una medida derivada del múltiplo 3, del “zapal“ (1.47) y esa medida (de 49 cms.) hasta donde sabíamos era de origen maya. Lo anterior y otros detalles culturales, nos permiten suponer que la cultura maya influenció mucho a las culturas del Centro de Mesoamérica, mucho más de lo que habíamos pensado.

Otro detalle importante; el Codo Babilónico de 49.5 cms. descrito por Norman fue hallado en esculturas de la época Preclásica, en contraste el “zapal”, se encontró en culturas del Posclásico. Es decir, desde el año 2,500 a.C. hasta el 1521 d.C. los pobladores precolombinos usaron medidas estandarizadas con un patrón común.

Y por si fuera poco, contrastamos el “zapal” (49 centímetros), con el Codo Babilónico reportado por Garth Norman ( 49.5 cms.) y nos volvemos a sorprender porque son medidas casi iguales.

El Codo Babilónico de Garth Norman, encontrado en esculturas del Preclásico es tema importante porque vuelve a remarcar la idea de que, en la época prehispánica se manejaron medidas traídas de otro continente, tal es el caso del Codo Babilónico que se encontró en Mesoamérica, pero también en esculturas asirias y babilónicas.

Recordemos que aquí vinieron tres culturas del viejo mundo según el Libro de Mormón: Jareditas, mulekitas y nefitas. Pero también, es muy seguro que otras culturas similares, vinieran a este continente. Es una hipótesis nuestra, que ellos hubieran traído la medida a este continente.









Bibliografía:

Lucet, G. (2015). Dimensionamiento en el Sitio Epiclásico de Cacaxtla, Tlaxcala, México: Una Expresión del Pensamiento Complejo Pan-Mesoamericano. Antigüedad latinoamericana , 26 (2), Pág.242.

Norman, Garth. (2007). Geometría y medida de oriente-medio y Mesoamérica.
https://tierraslibrodemormon.files.wordpress.com/2014/07/geometria-y-medida-oriente-medio-y-mesoamerica.pdf


Lecturas recomendadas:

https://www.gaceta.unam.mx/hallan-en-cacaxtla-tlaxcala-sistema-de-medicion-registrado-en-sitios-mayas/?fbclid=IwAR2naIxQrDOy8usYW2aLG2QaZ5i2W-LZSyFNqFH-IPyOrJwVaUWdiOnqiDs


https://izapadotco.files.wordpress.com/2014/09/geometria-y-medidas-de-oriente-medio-en-mesoamerica-ppt.pdf





lunes, 9 de diciembre de 2024

 CEREMONIA EN EL “VASO PRINCETON”

Por el Profesor Javier Tovar.


A continuación verán un vaso prehispánico que debemos observar con mucho cuidado. Se trata de un objeto maya conocido como “Vaso Princeton”, actualmente se encuentra en el Museo con el mismo nombre, en los Estados Unidos.

(Vaso Princeton. Museo Princeton, New Jersey, Estados Unidos).

La procedencia es del Petén, específicamente en la cuenca del Mirador, en la región “Nakbé” en Guatemala. Se estima que es del Periódo Clásico, del 670 al 750 d.C.
El vaso es una obra de arte maravillosa, con un valor increíble por su antigüedad y significado, pero quiero llamar su atención a unas cosas muy puntuales:
Primero, vean la escena, se trata de un Dios llamado “L”, está en un templo-palacio y está sentado en un trono. En los dinteles o trabes superiores, arriba de la cabeza del mencionado Dios, hay una cortinas recogidas, eso significa que el evento religioso se está desplegando al espectador. (La cortina está en la foto blanco y negro, pintada color azul, muy tenue).

(Pintura a detalle del vaso Princeton. De color azul la cortina).
Quiere decir que las cortinas o velos, están mostrando el ritual donde el dios “L” está llevando a cabo una ceremonia con sus concubinas o con unas doncellas que están a su alrededor.
Las culturas mesoamericanas usaron cortinas para delimitar las acciones dentro de sus templos.
Por cierto, el Dios “L”, lleva una ave en su cabeza, lo que denota su realeza y su divinidad.
El Dios está dando una seña con su mano, mientras que la doncella está haciendo la contraseña. Esta costumbre de las señas con las manos, fue muy común entre la realeza maya en general. Vea en mi blog, mi artìculo titulado “Las señas de las manos en el Libro de Mormón"

Otra cosa que quiero llamar su atención, es el tipo de ropa.
Una de las doncellas, la que esta a la altura de la cadera del Dios, lleva su vestido cruzado en su dorso, lo que significa que dicha mujer tiene autoridad para determinados rituales.
Observen que no hay nadie mas elevado que el Dios “L”, él se encuentra sentado en el pedestal mas alto, alli donde esta el velo.

La otra escena muy llamativa es la de la decapitación. Está a la extrema izquierda. Dos hombres con mascaras estan matando a un esclavo que está atado de manos. 
Esta escena nos recuerda un poco la costumbre de los hebreos.
Es muy sugerente que se represente la muerte y por el otro lado haya una ceremonia festiva-religiosa. 
Casualmente en Mateo 14: 6-9 existe también una escena de decapitación en una festividad. Se trata de la muerte del apóstol Juan en el cumpleaños de Herodes.

(Pintura a detalle de la escena del "Vaso Princeton).
No deseo desviar la atención hacia otro lado, en este caso a la similitud de la escena maya con una costumbre judía. 
El vaso es mesoamericano sin embargo se puede ver una costumbre hebrea.
 La hermana Ileana Soto Messeguer, me mando unos párrafos interesantes:

"Los velos tenían un significado ceremonial y práctico, marcando límites entre lo sagrado y lo profano. por ejemplo el velo del Templo de Jerusalén, separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo. En el contexto del Vaso Princeton, las cortinas delimitan el espacio ritual y resaltan la sacralidad del evento, al igual que el uso de velos en el Templo de Jerusalén".

 

"En los palacios como el de Herodes, los velos y cortinas servían no solo como decoración, sino como símbolo de distinción y jerarquía, lo cual se refleja en el trono del Dios "L" en el vaso". (Comunicación personal)

Finalmente, en el vaso hay un conejo que está escribiendo todo lo que está sucediendo. La historia debe escribirse para conectarse con el presente.

En resumen. Podemos observar que los mayas tenían ceremonias usando velos o cortinas en sus templos. También podemos darnos cuenta que eran bastante religiosos. Incluso gobernantes se hacían pasar como semidioses y por eso se ponían en la cabeza aves, que representaban el cielo, lugar donde se supone que venían.
Decapitación y otros eventos religiosos están plasmados en el vaso.
Aunque la escena está fechada unos 200 años después de los últimos eventos del Libro de Mormón, podemos tener una idea de algunos actos religiosos que los mayas tenían. Sobretodo es muy interesante ver templos, y dentro de ellos cortinas o velos, ritual de manos, representaciones “divinas” y un sinnúmero de elementos mas.
Si el Libro de Mormón sucedió en Mesoamérica, entonces este tipo de escenas son entendibles y derivadas de pueblos con conocimiento celestial, pero desviadas por el transcurrir del tiempo y el aprovechamiento de los hombres deseosos de poder y riquezas.
Por último, y siguiendo con el vaso, una mujer está preparando la bebida sagrada: el chocolate, la cual era bebida para momentos especiales.
No cabe duda que Mesoamérica es un área con muchas manifestaciones religiosas, como las que están plasmadas en el famoso “Vaso Princeton”.


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Para leer más:
Blog "Arqueología del Libro de Mormón": “Las señas de las manos en el Libro de Mormón"






  COSTUMBRES DE LAS GUERRAS DEL LIBRO DE MORMÓN.  –Parte 2- (Estaban vestidos con ropa gruesa y cascos) Por el Prof. Javier Tovar. Después d...